El Camino de la Danza
1º nivel: WAVES (OLAS)
El primer nivel, “Olas”, trata fundamentalmente la toma de conciencia de lo físico. Comenzamos a conocer y danzar cada ritmo: fluido, staccatto, caos, lírico y quietud y a través de ellos recreamos la tierra, el fuego, el agua, el aire, la compasión y la energía universal.
Se pone toda la atención en la forma física, en cómo se mueven con ese ritmo tus tobillos, piernas, caderas, vertebras, hombros, cuello, cabeza, brazos… y bailas sobre una ola, luego otra y luego otra… Practicar es la mejor forma para que este movimiento llegue a ser natural. Esta es la base del trabajo. Podemos repetir este nivel hasta la saciedad y siempre habría algo nuevo.
La secuencia de los 5 Ritmos puede ser un mapa útil cuando te levantas por la mañana. Si te tomas un instante para escuchar observarás enseguida si te sientes caótico, te levantas de la cama y no encuentras tus calcetines, suena el teléfono y te caes por encima de tus libros… o si te levantas, todo fluye bien y resulta fácil… o bien en vez de peinarte normal, lo haces con un ritmo más bien feroz y resulta que es un día staccatto. Así empiezas a darte cuenta de que cada uno de los ritmos representa un movimiento diferente y una calidad energética.
Cuanto más se trabaja el mapa de Olas, más se desarrolla la lente que enfoca qué tipo de energía existe a tu alrededor y con qué me identifico hoy en día.
Y a medida que vayas estudiando el tema, empiezas a darte cuenta de que hablar sobre el Fluido, el Staccatto, el Caos, el Lírico, la Quietud, como si estuvieran separados los unos de los otros es de alguna manera simplificar demasiado. De hecho existen 5 ritmos multiplicados por cinco. Por ejemplo existe el flujo que fluye, pero también existe el flujo caótico, el flujo lírico y el flujo tranquilo…
2º nivel: HEARTBEAT (EL LATIDO DEL CORAZÓN)
El mapa del latido del corazón trata literalmente del corazón como órgano donde reside la auténtica inteligencia. En él se estudia a fondo la naturaleza de la emoción humana más que la emoción del propio individuo. Tiene más que ver con el hecho de que reconozco lo que siento, mis emociones, acepto que si estoy dentro de un cuerpo y soy humano inevitablemente sentiré miedo, ira, tristeza, alegría, compasión y es posible (dado el deseo de mi mente cotidiana de defenderme) que decida que “no me gusta” la ira, que el miedo tampoco está “muy bien” o que es mejor ser feliz que triste, por ejemplo. Sentir emoción tiene que ver con el puro hecho de ser humanos.
- Gabrielle RothLos momentos de éxtasis que experimentamos en la quietud, en el juego, en el arte, en el sexo, no constituyen un suceso excepcional o casual, sino que reflejan el sabor de lo que la vida está destinada a ser. Aquellos momentos en que estamos conectados con nuestro cuerpo, en los que nos sentimos puros en el corazón, claros en la mente, arraigados en el alma y llenos del espíritu de vida, nos pertenecen, son parte de nuestro patrimonio.
Gracias a este trabajo podemos aprender a canalizar la energía vital inmersa en la emoción. En vez de involucrarme en la historia de por qué siento ira (normalmente implica que culpo a alguien y digo que estoy enfadado porque hiciste esto, o que tengo miedo porque hice aquello…) considero la historia como algo irrelevante (tal y como lo hace cualquier práctica meditativa) para enfocarme en ciertas sensaciones que atraviesan el cuerpo, en cierta energía que lo recorre.
Buscamos mover la universalidad de las emociones. La práctica nos hace más fluidos para reconocer una emoción o comprender las de otras personas sin juzgarlas, sintiéndonos en paz con ellas. Parte del trabajo al inicio será encontrar e incrementar el canal de fluidez de las emociones para romper la rigidez que padecemos la mayoría de los adultos de forma que volvamos a formar parte de esa corriente fluida que es la vida.
Solemos tener creencias sobre qué intensidad emocional estamos dispuestos a tolerar. Estas suelen ser diferentes en España y en Inglaterra. También existen ciertas emociones que están más “permitidas” que otras, variando su rechazo dependiendo de la cultura, antecedentes familiares… si podemos considerar que las emociones forman parte natural del universo del ser humano puede ser más fácil conocerlas que rechazarlas.
Nos acercamos a la emoción como fuente de energía para explorar cómo se mueve. ¿Cómo se mueve la rabia y cómo podría generar otras posibilidades de movimiento para esta energía? Tomando como referencia el día a día, creamos nuevas expresiones de la emoción en lugar de rechazarla o racionalizar.
Aceptar los sentimientos: 1º porque eres un ser humano 2º porque es lo que está sucediendo en este momento y 3º porque si puedes aceptarlo, pasará. Ciertas emociones que son fáciles para unos en un nivel mental pueden ser difíciles para otros. La idea es que si establecemos que esto es parte del ser humano se podrá sanar.
3º nivel: CYCLES (CICLOS)
En ciclos estudiamos el desarrollo humano, la forma del nacimiento y las propias experiencias de niñez que hayan quedado alojadas en nuestro cuerpo.
Los movimientos de la energía que en la naturaleza fluyen libremente se expresan de forma natural cuando se es bebé y siguen expresándose de forma natural hasta que algo sucede que rompe y corta el movimiento.
“El Mapa de los Ciclos “es una exploración de nuestro desarrollo. El instructor de 5 Ritmos nos guiará en esta etapa a través de los distintos ciclos de la vida: el nacimiento, la niñez, la adolescencia, la madurez, para suavemente ir hacia el ciclo de nuestra propia muerte.
Este nivel tiene también que ver con la mente. La mente es una bonita bailarina y como todo lo demás, el movimiento de la mente es una danza. Cuando se mueve libremente es fluida, rica, rítmica, brillante y extensa. Demasiado a menudo nos olvidamos de que nuestra cabeza es una parte del cuerpo. Esforzándonos por conectar con la inmediatez de nuestra experiencia física, emocional o espiritual a veces denigramos nuestra inteligencia mental. Vemos la mente como un obstáculo a nuestro propio bienestar en vez de recibirla como una parte crucial de nuestra integridad.
Por supuesto que la mente puede ser un lugar peligroso cuando nubla nuestra experiencia y nos hace perder el contacto con nuestros cuerpos y emociones.
Al igual que usamos la práctica de los 5 Ritmos para liberar la energía estancada en nuestro cuerpo y en nuestras emociones podemos usarla también para trabajar los lugares donde nos hemos perdidos en pensamientos. Podemos invitar al pensamiento de la mente a danzar, abrirnos a la sabiduría, a la inteligencia y al poder de nuestra atención cristalizada. Ser una mente abierta.
4º nivel: MIRRORS (ESPEJOS)
Por primera vez empezarás a mirar tus defensas: tu forma de defenderte ante estímulos y personas supuestamente “amenazantes”.
Es posible que no te guste la experiencia, que no te guste reconocer cómo expresas la rabia porque tienes un juicio en contra de cómo lo haces. Si aceptas que sentir rabia, por ejemplo, forma parte de la condición humana y sabes que necesitas moverla porque existe, puedes explorar cómo se mueven en tí personalmente, cómo te defiendes contra esta emoción, cómo defiendes este aspecto de tu vida, cuál es tu historia personal… Aparece el hilo de tu vida y también del territorio en dónde estás explorando y cómo funciona la frecuencia entre el ego y el alma.
Entramos en un espacio de palabras “peligrosas” por el uso (y abuso) que se ha hecho sobre: ego malo, alma buena. Es absolutamente cierto que en la naturaleza del alma no hay juicio, no hay historia ni final. Sin embargo, en la naturaleza de los seres humanos hay ego, personalidad, y podemos cultivar una parte espiritual y filosófica que nos enseñe a poder llevar la compasión y el testigo a estos momentos en los que hemos de que defendernos de los límites y defensas del ego para poder ser libres.
Hay una parte muy necesaria en la fabricación de los mapas de Espejos que te da información para explorar tus defensas personales, tus ataduras al ego y tus defensas contra el alma y el espíritu.
El “Mapa del Espejo” que estamos contemplando, nos permite encontrar otra vez el camino de la compasión y el testimonio del compromiso con nuestras historias.
5º nivel: EL DESIERTO DE PLATA
El quinto nivel del trabajo de Gabrielle Roth es el “Desierto de Plata”. Desde que conozco a Gabrielle – ya van a hacer 15 años y ella lleva 30 años enseñando 5 Ritmos – muy pocas veces se ha organizado un taller donde poder aprender sobre este nivel.
Este mapa está mucho más conectado con el mundo interior, con el ritmo de la quietud, con la muerte y el mundo espiritual interno, pero no voy a decir nada más ya que tampoco yo conozco personalmente mucho más sobre ello.
Cuando me preguntan cómo encontró Gabrielle esta secuencia, cuento que fue elaborada paso a paso a través de la práctica diaria atendiendo la propia evolución de los alumnos en los primeros años.- Alain Allard

